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Plan de ajuste fiscal de Merkel es blanco de críticas

Berlín, 8 jun (EFE).- El plan de ajuste fiscal con el que la canciller alemana, Angela Merkel, espera ahorrar 80.000 millones de euros en cuatro años, se ha convertido en el blanco de las críticas de diversos sectores, como economistas que advierten que no tendrán efecto, y sindicatos que lo consideran poco equitativo.

El presidente del Instituto de Estudios Económicos Alemanes (DIW), Klaus Zimmermann, dijo, por ejemplo, que con las medidas anunciadas el ahorro efectivo será sólo de 27.000 millones de euros y quedará muy lejos de los 80.000 millones de euros que pretende ahorrar el Gobierno.

En declaraciones que publicará el miércoles el diario "Darmstadter Echo", Zimmermann asegura que después del actual plan de ajuste terminaran viniendo otras medidas y que, pese a la resistencia del Partido Liberal (FDP), socio minoritario de la coalición de gobierno, una subida de impuestos será inevitable.

El director del Instituto de Estudios sobre el Mercado Laboral de Núremberg, Joachim Möller, ha expresado su temor de que algunos de los recortes pongan en peligro la recuperación del empleo que se ha venido observando en Alemania.

Möller ve con escepticismo el recorte de 16.000 millones de euros, que afectará ante todo a las medidas de reintegración de desempleados a través de cursos y medidas de capacitación.

"Me preocupa que la evolución positiva del mercado laboral sea estrangulada por los recortes", dijo Möller.

Los sindicatos ya anunciaron su resistencia al plan de ahorro y la oposición, como era previsible, lo ha criticado duramente.

El jefe de la oposición en el Parlamento, Frank Walter Steinmeier, dijo hoy que los recortes a los desempleados se producían pocos meses después de que se hiciera una rebaja fiscal a los propietarios de hoteles de un monto de 5.600 millones de euros.

"No se le puede regalar 5.600 millones de euros a hoteleros y empresarios y luego recortar 5.000 millones en instrumentos de política laboral", dijo Steinmeier.

El presidente de la Confederación Alemana de Sindicatos, Michael Sommer, reiteró hoy que los trabajadores ofrecerán resistencia a las medidas del Gobierno.

"La lucha social comenzó ayer en Alemania", dijo Sommer.

Incluso dentro de las filas de la Unión Cristianodemócrata (CDU), el partido de la canciller, hay descontento en el ala obrera de la agrupación.

Así, por ejemplo, el ministro de Trabajo del estado federado de Renania del Norte-Westfalia, Karl-Josef Laumann, criticó que no se hubiese aumentado la tarifa impositiva máxima.

"Un aporte de los que ganan más hubiera sido conveniente", dijo Laumann.EFE

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