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Zapatero abre el debate sobre la nueva estrategia económica europea

Los veintisiete jefes de estado o de gobierno fijarán las prioridades y las reformas que necesita la debilitada economía de Europa

 

Bruselas. (EFE).- El presidente del Consejo Europeo, Herman van Rompuy, ha encargado al presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, que sea él quien abra mañana el debate de los líderes europeos sobre la nueva estrategia económica europea para el período 2010-2020.

Los veintisiete jefes de estado o gobierno europeos tienen previsto adoptar mañana la estrategia bautizada "Europa 2020" que fija las prioridades y las reformas que necesita la debilitada economía europea, cuyos elementos se han negociado durante este semestre bajo la presidencia de turno española de la Unión Europea.

En su carta de invitación a la cumbre de mañana, jueves, difundida hoy, Van Rompuy indica que será Zapatero quien abra el debate económico entre los líderes informando de "los logros obtenidos por la presidencia española en el desarrollo de la Estrategia Europa 2020 desde nuestra reunión de marzo".

"Ahora podemos adoptar ya la nueva estrategia y empezar a centrarnos en su ejecución", afirma el presidente del Consejo Europeo.La intervención del líder español se producirá tras el tradicional encuentro de los Veintisiete con el presidente del Parlamento Europeo, Jerzy Buzek, y antes de que el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durão Barroso, informe sobre las recientes propuestas de la CE para endurecer la regulación de los mercados financieros, otro de los asuntos destacados de esta reunión.

En la cumbre de marzo, se fijó la mayor parte de los cinco objetivos cuantificados de la nueva estrategia económica (relativos al empleo, la investigación, la energía y lucha contra el cambio climático), pero se retrasó la adopción de los relativos a la mejora del nivel de la educación y a la integración social, debido a divergencias entre los Veintisiete.Mañana, en cambio, los líderes estarán en condiciones ya de respaldar la cuantificación de los indicadores de educación y de integración social y pobreza.

Así, los gobiernos europeos se comprometerán a tratar de sacar a 20 millones de personas de la pobreza, a recortar el abandono escolar por debajo del 10% y a lograr que al menos el 40% de la generación más joven finalice los estudios superiores completos.

El proyecto de conclusiones de la cumbre especifica que el riesgo de pobreza se medirá con arreglo a tres indicadores –riesgo de pobreza, privación material y hogar desempleado-, "dejando libertad a los estados miembros para fijar sus objetivos nacionales sobre el indicador que consideren más apropiado".

El proyecto de conclusiones de la cumbre reitera la determinación europea de "garantizar la sostenibilidad fiscal, incluso acelerando los planes de saneamiento fiscal cuando esté justificado", para "proteger la estabilidad de la Unión Económica y Monetaria".La agenda de la cumbre no hace referencia a ningún país concreto.

Fuentes tanto del Consejo Europeo como de la Comisión Europea han insistido en que España no es un punto del orden del día de la cumbre, pero fuentes oficiales españolas avanzaron hoy que Zapatero defenderá la solvencia de las finanzas públicas españolas ante los continuos "rumores especulativos" sobre una supuesta ayuda financiera a España.

Durante el almuerzo, Van Rompuy informará sobre los avances logrados en el grupo especial que él lidera y que pretende identificar vías para incrementar la coordinación de las políticas económicas en la UE y especialmente en la zona euro.

Según el borrador de conclusiones, existe consenso de los líderes sobre esta necesidad, incluida la posibilidad de endurecer la vigilancia sobre los presupuestos nacionales así como las sanciones contempladas en la reglamentación europea para los países cuyo déficit supere de forma recurrente el 3% del PIB.

Los líderes también trabajarán en la preparación de la cumbre del G20 en Toronto (Canadá) del 26 y 27 de junio, centrada en la búsqueda de un equilibrio entre consolidación fiscal (recortes presupuestarios) y crecimiento, así como la posibilidad de imponer un impuesto global a las instituciones financieras.

La semana pasada, los ministros de Finanzas europeos acordaron defender la imposición de una tasa global a la banca para que las entidades soporten los costes de futuras crisis financieras, pero evitaron precisar la modalidad, ante las divergencias sobre su aplicación y el destino del dinero recaudado.

El borrador de conclusiones de la cumbre se limita a reclamar "nuevos trabajos urgentes sobre sus principales características", de cara a la cumbre europea de octubre, y apunta la necesidad de evitar que el gravamen coloque a las entidades europeas en desventaja frente a sus competidoras europeas.

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