Australiana PANAUST iniciaría el desarrollo del proyecto en 2012.

La firma extranjera desembolsará US$ 55,3 millones para adquirir una participación mayoritaria en la nueva sociedad.

Por Michelle Cazenave L.

Ayer, a través de un decreto supremo firmado por el presidente Sebastián Piñera, se autorizó el traspaso del 66% del yacimiento Inca de Oro por parte de Codelco a la empresa PanAust IDO Limitada, subsidiaria chilena de la australiana PanAust, la que invertirá 
US$ 55,3 millones con este fin. La movida se concreta en plena administración de Diego Hernández, actual presidente ejecutivo, aunque ya venía gestándose desde cuando la cuprera aún estaba a cargo de José Pablo Arellano, periodo en que se selló una negociación directa con Panaust -tras el fracaso de una licitación internacional, por falta de interesados-, ya que en su momento Codelco había desechado la idea de desarrollar el proyecto por su cuenta por no alinearse con su negocio en la gran minería.

Aún así, Codelco mantendrá una participación minoritaria en Inca de Oro, por lo que Hernández manifestó que “es un buen acuerdo para ambas partes, las que vamos a ser socios en el desarrollo (…). Este entendimiento nos beneficia a todos y especialmente a los habitantes de la Tercera Región, que tendrán una nueva fuente de ingresos y de generación de puestos de trabajo”.

A lo que el director ejecutivo de PanAust, Gary Stafford, añadió que a partir de ahora “podremos avanzar rápidamente para terminar el estudio de factibilidad para el proyecto Inca de Oro, con el objetivo de comenzar su desarrollo el año 2012”.

Lo que viene

Un estudio de prefactibilidad de Codelco ya había confirmado que el yacimiento produciría cerca de 50 mil toneladas de cobre fino y 40 mil onzas de oro anuales. Nivel de producción justamente bajo el rango de las actuales operaciones de la estatal. PanAust ya se encuentra analizando estos datos con el objetivo de desarrollar la ingeniería de factibilidad, que podría concluir en los próximos 12 meses.

Una vez andando, Inca de Oro pagará un royalty a Codelco sobre los retornos netos de fundición generados por el proyecto, con un tope de US$ 30 millones.

Adicionalmente, ya se comenta que el visto bueno al proyecto beneficiaría a la División Salvador de Codelco, donde se procesaría el mineral. Fuentes de la firma precisan que aún es pronto para anticipar efectos, aunque al ser parte del mismo distrito podrían producirse ciertas sinergias.

(Fuente: Diario Financiero online en Google noticias y selección de Mon Money)

 

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