Por Mariano Andrade (AFP) – Hace 1 día

Muamar Gadafi rumbo su escaño en la ONU en 2009 (AFP, don emmert)
NUEVA YORK — La Asamblea General de la ONU atribuyó este viernes la banca de Libia al Consejo Nacional de Transición (CNT), el órgano político de los rebeldes que derrocaron al régimen de Muamar Gadafi, pese al rechazo de los países del ALBA, que lo consideraron un “precedente deleznable”.

 
Unas horas más tarde, el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó por unanimidad una resolución que levanta parcialmente el congelamiento de los haberes libios y prevé el envío de una misión para ayudar al nuevo gobierno a organizar elecciones y redactar una nueva Constitución.
Con estas dos decisiones, el CNT dio un paso muy importante para su reconocimiento a nivel internacional, al que todavía se resisten varios gobiernos de izquierda de América Latina, entre ellos los de Cuba, Ecuador, Nicaragua y Venezuela.
En efecto, esos países, que integran la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), se pronunciaron el viernes en contra de la atribución al CNT de la banca correspondiente a Libia en la ONU, pero esto no evitó la aprobación de esa medida con 114 votos a favor, 17 en contra y 15 abstenciones.
Esta votación permite al jefe de gobierno interino de Libia, Mustafá Abdeljalil, tomar parte de la Asamblea General anual de la ONU la semana próxima en Nueva York, al margen de la cual se reunirá con el presidente estadounidense, Barack Obama.
En la reunión de la Asamblea General celebrada el viernes por la mañana, el embajador de Venezuela, Jorge Valero, reiteró el rechazo de los países del ALBA a que el “gobierno ilegítimo” en el poder actualmente en Trípoli ocupara la banca de Libia en ese foro.
“Constituiría un precedente deleznable totalmente indeseable para el mundo, que transgrediría los principios fundamentales del derecho internacional, que esta Asamblea reconociera al ilegítimo Consejo Nacional de Transición”, afirmó Valero, según una copia de su discurso obtenido por la AFP.
El embajador venezolano consideró al CNT como “un grupo tutelado por el gobierno de los Estados Unidos y por la OTAN”, y dijo que éstos “no tienen ninguna autoridad ni moral ni legal para decidir quién debe gobernar en un país”.
“Mientras discutimos en este foro sobre el posible reconocimiento al autodenominado Consejo Nacional de Transición, los bombardeos de la OTAN continúan sobre Libia”, recordó.
“En este momento histórico, cuando la paz y la seguridad internacionales están amenazadas, los países del ALBA reiteramos el llamado a establecer un cese al fuego inmediato, que permita iniciar negociaciones conducentes al logro de una solución política y pacífica”, agregó.
De su lado, el embajador cubano, Pedro Núñez Mosquera, sostuvo que la OTAN lanzó “una operación militar para cambiar el régimen para promover sus intereses políticos y económicos”.
Núñez Mosquera también insistió en el hecho de que “miles” de civiles habían muerto desde que la Organización del Tratado Atlántico Norte (OTAN) comenzara con sus ataques aéreos, en marzo.
Los países del ALBA habían enviado una carta el lunes al presidente de la 66ª Asamblea General de la ONU, el qatarí Nasser Abdulaziz Al-Nasser, para manifestar ese rechazo, citando la posición ya expresada por sus cancilleres el pasado 9 de septiembre.

Desde Caracas, el canciller venezolano, Nicolás Maduro, afirmó que su país seguiría “denunciando la ilegalidad” de la conformación del CNT como “sobre la base de una guerra que se impuso en Libia”.

En cuanto a la resolución del Consejo de Seguridad, ésta celebró “una mejoría de la situación” en Libia y expresó su determinación de asegurar que las decenas de miles de millones de dólares de haberes libios congelados en febrero y marzo “sean puestos a disposición del pueblo libio lo antes posible”.

Tras discusiones entre los quince países miembros del Consejo durante estos últimos días, la resolución pone el acento en los derechos humanos, la necesidad de incluir mujeres en los procesos de decisión y la protección de los inmigrantes africanos subsaharianos, quienes han sido blanco de ataques.

La resolución prevé el envío de una misión de la ONU de tres meses para ayudar al nuevo gobierno en la construcción de un nuevo Estado, la preparación de elecciones y la redacción de una nueva Constitución.
El texto aprobado levanta el congelamiento de los haberes y otras medidas impuestas a la Corporación Nacional del Petróleo libio, la compañía petrolera Zweitina, el banco central, el Libyan Arab Foreign Bank, la Libyan Investment Authority y la firma de inversiones Libyan African Investment Portfolio.

(Fuente: http://www.google.com/hostednews/afp/article/ALeqM5h_GdOPQQBW9hIzp9Vvsz0tONPghQ?docId=CNG.0e9b38fb23669b009cec02747cff07 y selección de Mon Money)

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