Habitantes de Cajamarca (Perú) bloquean el acceso a la mina Yanacocha, el 25 de noviembre (AFP, ernesto benavides)

LIMA — El gobierno de Perú y dirigentes de Cajamarca (norte) dialogan desde este domingo con el objetivo de poner fin a una huelga que lleva más de 10 días oponiéndose a una inversión, por 4.800 millones de dólares, de la estadounidense minera Newmont, que afectaría cuatro lagunas.

El diálogo es encabezado, del lado gubernamental, por el primer ministro Salomón Lerner, mientras que el presidente regional de Cajamarca, Gregorio Santos, representa a los dirigentes que exigen declarar inviable el proyecto aurífero de Newmont.

Hemos venido para lograr el entendimiento entre todos los peruanos, para que con el diálogo podamos entendernos. No con la violencia“, dijo Lerner antes de entrar a la alcaldía de Cajamarca, sede de la reunión a puerta cerrada.

Lerner intentó despejar el recelo de los manifestantes por la posición del gobierno a favor de la minería y expresó: “Queremos paz y desarrollo, queremos decirle a todo Cajamarca que tenga confianza en el gobierno de Ollanta Humala”.

En los exteriores de la alcaldía, ante un numeroso contingente policial, al menos 500 manifestantes que se oponen al proyecto minero hacían guardia a la espera de resultados, según reportes de la prensa local.

En el diálogo también intervienen, del lado gubernamental, cuatro ministros, mientras que el presidente del Frente de Defensa Ambiental, Wilfredo Saavedra, y los alcaldes de las 13 provincias que integran la región Cajamarca, apoyan a los dirigentes del movimiento opositor.

El problema radica en que los dirigentes rechazan la exploración minera argumentando que afectará el suministro de agua, vital para las faenas agrícolas. “Agua sí, oro no”, es el grito de guerra de la huelga.

De su lado, el gobierno, que apuesta por la fórmula “agua y oro” y podría proponer un nuevo estudio de impacto ambiental sobre el proyecto, defiende la actividad minera, que con el 60% de las exportaciones nacionales es la locomotora de la economía peruana.

En Cajamarca, 850 km al noreste de Lima, la huelga se mantiene, pero con menor intensidad, como producto de una tregua virtual mientras duren las conversaciones, que podrían prolongarse hasta el lunes.

Así, la policía desbloqueó el sábado carreteras que estaban cortadas con troncos y piedras, y los piquetes de huelguistas permitieron el pase de vehículos para evitar la posibilidad de desabastecimiento de alimentos y combustible.

Los dirigentes de la huelga, de duración indeterminada y que empezó el 24 de noviembre, exigen al gobierno declarar inviable el proyecto minero, llamado Conga, de la empresa Yanacocha, de Newmont.

La empresa suspendió a principios de semana el proyecto, a pedido del gobierno, para bajar la tensión social que amenazaba desbordarse.

Esa situación obligó al gobierno a desplegar 1.000 soldados del ejército desde el sábado a los cuarteles de Cajamarca y a considerar la posibilidad de declarar el estado de excepción.

El proyecto Conga busca el transvase de cuatro lagunas en los Andes para dar paso a la explotación de oro y cobre en esa zona de Cajamarca. Aunque las cuatro lagunas serían reemplazadas por otras artificiales, la población se opone.

Perú es el primer productor mundial de plata, el segundo de cobre y el sexto de oro.

(Fuente: http://www.google.com/hostednews/afp/article/ALeqM5ifE-gW9d2rmow4lZY6l8zJ7OwsBA?docId=CNG.cfe5c36c7f65a096dbdbdbc5e7603862.621 y selección de Mon Money)

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