Los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Surafrica) inician este miércoles en Nueva Delhi su cuarta cumbre con el gran desafío de mostrar la unidad de las potencias emergentes en asuntos de la agenda internacional como la elección del próximo presidente del Banco Mundial, la violencia en Siria o la creación de un Banco de Desarrollo Sur-Sur.

La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, abrió el fuego este miércoles al recordar a las potencias emergentes que su creciente peso “refuerza nuestra credibilidad y acentúa el potencial de nuestra cooperación bilateral y la inserción internacional”.

“Tenemos algo que decir para hacer frente a la grave crisis económico-financiera que sigue preocupando por el impacto que tiene en las perspectivas de crecimiento internacional”, dijo la presidenta brasileña, en un discurso en la Universidad de Nueva Delhi, donde fue investida doctora honoris causa.

La presidenta brasileña fustigó la política que preconiza la Eurozona para resolver la crisis de la deuda. Esta no se superará “con simples medidas de austeridad, consolidación fiscal y devaluación de la fuerza laboral“, advirtió.

Ni tampoco con “políticas expansionistas que provocan un verdadero ‘tsunami monetario’, que han llevado a una ‘guerra cambiaria’ y han introducido nuevas y perversas formas de proteccionismo en el mundo“, según una frase del texto escrito tanto en portugués como en inglés repartido a la prensa pero que no pronunció al leerlo.

Las economías emergentes han visto el crecimiento de sus PIB reducido en los últimos meses a causa de la crisis, que Rousseff, dejó bien claro, “empezó en el mundo desarrollado” y que es éste el que debe resolver.

Pero estas economías diferentes tanto en lo político, como en lo económico y lo social, que responderán este año por el 56% del crecimiento mundial -frente al 9% del G7- parecen estar todavía lejos de presentar una posición común para contrarrestar la hegemonía de los países desarrollados.

Ya lo demostraron con la elección al frente del Fondo Monetario Internacional (FMI) hace un año y parece que se va a repetir en la del presidente del Banco Mundial. Sólo Sudáfrica ha dado su apoyo contundente a una candidata del ‘sur’, la ministra de Finanzas de Nigeria, Ngozi Okonjo-Iweala, el resto prefiriendo mantenerse en la ambigüedad.

De hecho, en la reunión bilateral que sostuvo Rousseff con su homólogo sudafricano, Jacob Zuma, ni se habló del tema, según una fuente cercana al encuentro.

Además de Rousseff y Zuma, el presidente de China, Hu Jintao, el de Rusia Dimitri Medvedev y el primer ministro y anfitrión indio, Manmohan Singh, tendrán oportunidad de hablar de éste y otros temas de la agenda internacional en la cena de este miércoles que abrirá el encuentro que concluirá el jueves con la adopción de una declaración conjunta.

Este encuentro, que tiene como lema “Asociación de los BRICS para la Estabilidad Mundial, la Seguridad y la Prosperidad“, también hablarán de la paz y la seguridad internacionales, desarrollo sostenible, desafíos de la urbanización y la biodiversidad, así como la mejora de los mecanismos de gobernanza global, para adecuarlos a la nueva realidad política y económica y ampliar la “representatividad y legitimidad” de las instituciones actuales.

En la agenda está la creación de un Banco de Desarrollo BRICS, que el presidente sudafricano espera que esté listo para la próxima cumbre, que se realizará con probabilidad en Sudáfrica en 2012.

Se espera que en esta reunión de Delhi los presidentes decidan crear un grupo de trabajo que analice la viabilidad de un proyecto así para financiar proyectos de infraestructuras principalmente, así como aspectos técnicos como estructura, dotación de capital o aportaciones que permita poner a todos los miembros en un pie de igualdad.

Ello para evitar los condicionamientos que imponen instituciones internacionales como el Banco Mundial.

También en este asunto se esperan discusiones arduas por los diferentes puntos de vista que imperan entre los miembros.

En este encuentro se firmará un acuerdo marco entre los bancos de desarrollo de los BRICS para facilitar la implementación de los intercambios comerciales en monedas locales.

Y es que el comercio dentro del grupo se elevó a los 212.000 millones de dólares en 2010 y se estima que habrá llegado a los 250.000 millones el pasado año –frente a los 27.000 millones de 2002– y al medio billón de dólares para el 2015.

La situación en el norte de Africa y Oriente Medio, en particular en Siria, debe formar parte también de la agenda y de una condena a la violencia en la declaración.

(Fuente:http://feeds.univision.com/feeds/article/2012-03-28/los-brics-inician-cumbre-con y selección de Mon Money).

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