No habrá muchos ganadores en este nuevo episodio de la guerra del gas entre Rusia y Ucrania

El precio del gas se ha disparado este lunes más de un 8% en Londres y un 10% en Ámsterdam. La decisión de Gazprom de cortar el suministro a Ucrania ha hecho saltar las alarmas en un mercado energético que ya estaba en guardia por la escalada de violencia en Irak. Los riesgos geopolíticos vuelven a marcar el ritmo de la agenda económica mundial, una vez que la crisis financiera ha ido dando paso a una recuperación débil pero más o menos generalizada.

No habrá muchos ganadores en este nuevo episodio de la guerra del gas entre Rusia y Ucrania. “Rusia tiene mucho más que perder de lo que muchos piensan”, advierte Neil Shearing, de Capital Economics, en un primer análisis sobre el tema. Y así parecen entenderlo también los inversores, si nos atenemos a la caída que ha sufrido este lunes la bolsa rusa o el descenso del rublo. La mitad de los ingresos presupuestarios de Rusia dependen de sus exportaciones de gas y petróleo. La economía rusa apenas creció un 0,9% en el primer trimestre del año y el conflicto que mantiene con Ucrania no ayudará a mejorar sus resultados en este trimestre.

Moscú ha decidido redoblar su ofensiva económica sobre Ucrania justo en puertas del verano, cuando el consumo en el país desciende considerablemente. Analistas citados por Bloomberg aseguran que Kiev puede sobrevivir sin gas ruso hasta mediados de septiembre, gracias a su propia producción y a las reservas que ha ido acumulando en los últimos meses. La gasista ucrania Naftogaz va más allá y asegura tener reservas suficientes hasta finales de año.

Eso supone que Ucrania no necesitaría interrumpir el suministro de gas que Gazprom manda a través del país para consumo europeo y que supone el 15% de todo el gas que consume la UE. El gas ruso también fluye sin problemas por otras rutas alternativas, como Bulgaria, y el comisario europeo Günter Oettinger aseguraba desde Viena que la región está mejor preparada que en 2006 y en 2009 para un posible corte del suministro.

Rusia conoce más que de sobra cómo funciona el mercado petrolero y que este nuevo episodio de la guerra del gas tiene consecuencias muy diferentes a las que podría tener en otoño, con el consumo energético cogiendo velocidad. Pero es una advertencia de lo que puede ocurrir a la vuelta del verano. La crisis ucrania había ido perdiendo protagonismo y ahora Ucrania vuelve a ocupar un lugar destacado en la larga lista de conflictos abiertos.

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(Fuente:  http://internacional.elpais.com/internacional/2014/06/16/actualidad/1402934584_283277.html  y selección de Mon Money)

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